Heroes de la fe – Programa 1 – Abel

Heroes de la fe – Programa 1 – Abel

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Abel significa: “vapor” o “soplo“. Es el segundo hijo de Adán, de oficio pastor. Era justo y lleno de fe como nos dice en Hebreos 11:4

por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Por envidia fue asesinado por su hermano Caín. Abel tipifica la «sangre inocente».
Mateo 23:34-35 dice: por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.

Se han hecho muchas conjeturas acerca del porqué su ofrenda fue aceptada por Dios y no lo fue la de Caín. La idea que más concuerda con el conjunto de la enseñanza bíblica es la de que el sacrificio de un cordero pudo haber sido mandato de Dios como anticipo del cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, o sea, el plan de la redención.

Una prueba  de ello puede ser los numerosos altares de los tiempos prehistóricos que se encuentran esparcidos en el mundo.

El paganismo distorsionó el propósito divino, llegando a ofrecer víctimas humanas, pero la orden de los sacrificios que hallamos en el Antiguo Testamento, después de la salida de Israel de Egipto, pudo ser, al igual que la institución del matrimonio y del día de reposo, una restitución de un antiguo mandato, más que uno nuevo.
“Te acordarás del día de reposo”, dice en éxodo. Y en cuanto a sacrificios, leemos que Abraham los ofrecía mucho antes del ministerio levítico.
¿De dónde le vino la idea a Abraham sino de una tradición procedente de la primitiva revelación de Dios en el Edén?

La carta a los Hebreos dice que:  «por fe Abel ofreció mejor sacrificio».
¿Fe a qué? La fe requiere el conocimiento, o, en este caso, revelación.

El sacrificio de Abel es prueba de un carácter obediente a Dios, mientras que la ofrenda de Caín es prueba de un carácter altivo, que trató de imponer su propio culto de homenaje al creador, y no quiso humillarse a depender de su hermano, para su ofrenda, a pesar de la probable revelación de Dios.

En el Nuevo Testamento abel es considerado como un mártir  de su fe y de su justicia.
No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. (1 Jn. 3:12).

El primero en morir de la raza humana fue el primero en entrar en la gloria de Dios.
«la sangre de abel» clamó justicia sobre la tierra, pero la sangre de Jesucristo trajo el perdón y la salvación para todos los que se arrepienten

La fe de Abel. 

Con Abel, de una vez y para siempre, dios estableció el principio, de que los hombres deben acercarse a él sobre una sola base: por fe, y estableció que la salvación se obtendrá por la fe en CRISTO.

No sólo Abraham vio el día de Cristo y se alegró, sino también Abel.
Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Si retrocedemos al libro de génesis, a la historia de aquellos dos jóvenes, Caín y Abel.
Podriamos preguntarnos ¿cuál era la diferencia entre aquellos dos jóvenes?
En el libro de Génesis 4:1 leemos:
Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: por voluntad de Jehová he adquirido varón.

Ahora bien, ¿de qué varón estaba ella hablando?
Bueno, Dios le había dejado claro a Eva que alguien vendría de su línea de descendencia, “la simiente de la mujer”. Hablando de Satanás, Dios dijo en Génesis 3:15: Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

Pero Adán y Eva no imaginarían que la lucha con el pecado iba a durar tanto tiempo. Ellos tal vez pensarían que su primer hijo sería el hombre que derrotaría a Satanás, pero Caín no era el salvador. Era un asesino.

En Génesis 4:2 dice: Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra.

Vemos aquí una de las diferencias entre estos dos jóvenes, porque ellos eran completamente opuestos aunque eran hermanos. Génesis capítulo 4, versículo 3, continúa diciendo: “pasado un tiempo, Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda al Señor”.

La frase “pasando un tiempo” nos habla “al final de los días” lo que nos da a entender un momento determinado. Dice aquí que “Caín trajo”, este verbo implica la idea que lo presentó en un lugar determinado.

Los versículos 4 y 5 del Génesis continúa diciendo: Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; Pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

Ahora, ¿cuál fue la diferencia entre las dos ofrendas? ¿No se presentaron con una actitud de obediencia a Dios?

No, no fue así. Dios les había revelado a ellos que tenían que traer un sacrificio, un cordero, y ese cordero señalaba hacia Cristo. Quizás alguien este pensando que el relato del génesis no dice nada al respecto.

Y es cierto, pero Hebreos 11:4 si, nos dice: Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín.

¿Y cómo pudo hacerlo? Él lo hizo por la fe. Ahora, ¿qué es le fe?

Recordemos la frase de Romanos 10: “la fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios”.

Abel había tenido una revelación de parte de Dios. Lo mismo le sucedió a Caín. Ambos estaban en la misma familia. Pero Caín ignoró esa revelación, y presentó lo que él quería presentar; el fruto de la tierra, aquello que él había producido.

En otras palabras, aquí encontramos al primer hombre que presentó sus obras a Dios.  Muchas personas están aún acercándose a Dios de la misma manera, o sea, con sus propias obras. Y Caín trajo a Dios lo que él había producido con su esfuerzo.

Pero Abel trajo un cordero y lo sacrificó. Así es que, al mismo comienzo de los tiempos, estimado oyente, dios presentó muy claramente un camino abierto hacia él.
Recordemos también que…: “sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados”. Hebreos 9:22

Nosotros nos presentamos ante Dios sobre la única base de que somos pecadores, y de que el castigo por nuestros pecados debe ser pagado. Fue por esa razón que ese cordero debía ser sacrificado. El pequeño cordero no podía quitar el pecado, pero prefiguraba, anunciaba la venida de Cristo, que es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Así es que, la ofrenda de Abel fue ofrecida con fe.

La ofrenda de Abel señaló a Cristo, y él la presentó por la fe, que es el camino de salvación. Por lo tanto, estimado amigo, Dios mostró el camino con mucha claridad desde el mismo principio.

En la actualidad, aunque el hombre pueda ser un extraño, un caminante errante, y un insensato, no necesita, por ello, cometer el error de Caín. Dios nos ha presentado este asunto de manera muy clara: Cristo es el camino hacia Dios; Él le entregó para morir por nuestros pecados.

Abel, en consecuencia, nos ilustró el camino de la fe, el camino rociado con sangre, ese camino es: CRISTO mismo.