YO PODRE RECONOCERLE

Cuando al fin se termine aquí mi vida terrenal

Y el río oscuro tenga que cruzar

En la otra rivera al Redentor conoceré

Su sonrisa bienvenida me dará

Yo podré reconocerle

Redimido a su lado yo estaré

Bien podré reconocerle

Por las huellas de clavos lo sabré

Fanny Crosby, nació el 24 de marzo de 1820, en el seno de una familia muy pobre. A las seis semanas de vida, sufrió una inflamación en sus ojos que fue agravada por un mal tratamiento, resultando en una ceguera permanente.

Su padre murió cuando ella tenía solo un año, quedando al cuidado de su madre y su abuela quien, meciéndola, prometió ser sus «ojos». Ambas mujeres, devotas creyentes, educaron a Fanny en los principios de la fe cristiana.

Fanny se casó con Alexander, también ciego, y tuvieron una hija que falleció durante la infancia. Fanny, nunca vio su ceguera como un descuido de Dios, por el contrario, le agradecía abiertamente por la manera en que la falta de visión le había abierto puertas para servirle en maneras que no hubiera sido posible de otra forma.

No se había propuesto convertirse en una compositora prolífica de himnos; solamente quería una educación para llegar a ser “útil”; pero Dios tomó su ofrenda y la usó para la edificación del cuerpo de Su iglesia.

En cierta ocasión, alguien quiso consolarla por la tragedia de ser ciega, a lo que Fanny respondió: “Ni por un momento, en más de 85 años, he sentido el más mínimo resentimiento contra Dios, porque siempre he creído que el buen Señor, en su infinita misericordia, de esta manera me consagró para la obra que todavía me permite realizar.

Si mañana me fuera ofrecida la vista terrenal perfecta, no la aceptaría. Puede ser que no hubiera cantado los himnos de alabanza a Dios si otras cosas hermosas o interesantes me hubieran distraído. Cuando recuerdo cómo he sido bendecida, ¿cómo puedo replicar?

Puede que la oscuridad arroje una sombra sobre mi visión externa, pero no hay ni una nube que pueda detener la luz de la esperanza de un alma confiada. Cuando llegue al cielo, lo primero que veré gustosa será el rostro de mi Salvador”. Fanny Crosby, la dama ciega que ¡si! podía ver la Gloria de Dios, escribió más de 8000 himnos, entre los que se encuentran “Yo le reconoceré” y «Dime la historia de Cristo».