Norman Clayton nació el 22 de enero de 1903 en Brooklyn, Nueva York, fue el noveno de diez hijos.

Se convirtió a la edad de seis años en la Iglesia del evangelio del Sur de Brooklyn, donde su madre había sido miembro de la fundación … y fue organista de la iglesia a la edad de 12 años.

 Siguió como organista de la iglesia por el resto de su vida.

La profesión de Clayton estaba en la industria de la construcción, pero también creó su propia editorial, Gospel Songs, que luego fue absorbida por la Compañía Rodeheaver.

En 1942 estaba trabajando con la organización Palabra de Vida de Jack Wyrtzen, proporcionando música tanto para las transmisiones de radio como para las reuniones de la cruzada.

Ese mismo año Clayton escribió su canción, letra y música gospel más popular, «Ahora pertenezco a Jesús».

Otras maravillosas y populares canciones de Norman Clayton son— Cada momento de cada día—Fiel por siempre Jesús mi amigo—Ven ahora, razonemos juntos— Venid a Cristo, cansados y otras más.

Según Kenneth Osbeck, Norman Clayton «cuenta cómo es su práctica habitual escribir la música primero antes de la letra» y que «siente que es de vital importancia que cada canción que escriba esté basada en la Biblia».

Con el fin de crear canciones dignas de Su Señor, Clayton hizo su práctica de memorizar las escrituras, por lo que sus canciones tendrían una sólida base bíblica.

 También le resultó más fácil escribir canciones para ocasiones especiales. Las canciones de gospel de Clayton eran eminentemente cantables, musicalmente dulces y tiernas de sentimiento.

Las canciones más populares de Clayton reflejan su énfasis evangélico, centrado en la obra salvadora de Cristo y la dulzura de la relación con Dios a través de Él.

Normal Clayton murió en 1992, a la edad de 89 años.

A continuación damos paso a la lectura del himno: Ahora pertenezco a Jesús

 –Cristo el Señor me ama por siempre

Mi vida guarda tan tiernamente

Vence el pecado, cuida del mal

Ya pertenezco a El

–Ya pertenezco a Cristo,

 El pertenece a mí

No solo por el tiempo aquí,

 más por la eternidad.

— Cristo bajo del cielo a buscarme

Lleno de vil pecado encontrome

Me levantó de vergüenzas mil

Ya pertenezco a El

–Ya pertenezco a Cristo,

 El pertenece a mí

No solo por el tiempo aquí,

 más por la eternidad.

— Gozo indecible inunda ya mi alma

Siento en mi ser la célica calma

El me llenó de felicidad

Ya pertenezco a El

–Ya pertenezco a Cristo,

y El pertenece a mí

No solo por el tiempo aquí,

 más por la eternidad.

Radio Luz a las Naciones