HIMNO: YO ESPERO LA MAÑANA

AUTOR: PEDRO GRADO VALDÉS

Pedro Grado Valdés nació en 1862 en el estado de Du­ran­go, Mex­i­co.

Después de pasar su niñez en Durango empezó a estudiar leyes, y durante sus estudios de derecho, Pedro Grado se dio cuenta de la falta de pastores en México.

Se dedicó con todo su entusiasmo al ministerio, a la vez que ayudaba a la gente de escasos recursos con sus problemas legales.

Como resultado de su dedicación, muchos llegaron a conocer a Cristo como Salvador personal; entre ellos, personas de “alto nivel social”.

Debido a esto se desató una persecución intensa en su contra.

Sufrió varios atentados en contra su vida, incluso por veneno.

 El Señor lo libro de los peligros y el valiente y fiel pastor expresó su agradecimiento en las palabras de sus himnos, publicados en sus varias ediciones de “Pequeña Colección de Himnos”.

Es conocido por su traducción de favoritos tales como “Dulce Comunión”, “Me hirió el pecado”, “Yo quiero trabajar por el Señor” y “Cuando andemos con Dios”, y otros, traducidos, la mayoría, del Himnario The Young People´s.

 Muchos de sus himnos traducidos eran “para las reuniones de la Liga Epworth, Sociedades de Esfuerzo Cristiano, oración y avivamiento”.

El Señor Rodríguez, autor del prólogo del Himnario de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, en Octubre de1908, decía que “en México se han dado a la estampa dos pequeñas colecciones de himnos, una por el ministro Vicente Mendoza y otra por Pedro Grado Valdés, que han sido y continúan siendo muy útiles”.

A principios del siglo pasado Pedro Grado publicó sus obras hímnicas en un librito llamado “Pequeña colección de Himnos.

Ya que las publicaciones evangélicas en español rara vez representan un éxito financiero, y muchas veces no se hace ningún esfuerzo por lograr que lo sean, Pedro Grado careció de medios para imprimir otras ediciones.

 Se calcula un centenar de sus himnos, compuestos y traducidos.

La mayoría de los himnarios evangélicos contenían, cuando menos una media docena de sus composiciones.

Ministro metodista, maestro en el Instituto Laurens, de Monterrey;  a petición de los profesores misioneros hizo sus primeras traducciones de himnos en el año de 1892, tales como “Me hirió el pecado”, el himno de Watts, y “Suene la trompeta”, dos himnos populares.

Persona de amplia cultura y excelente escritor, tanto en verso como en prosa; predicador florido y muy buen polemista.

 Secretario por muchos años de su Conferencia.

 Durante algún tiempo colaboró con el periódico El Evangelista Mexicano.

 Por razones que no conocemos abandonó el pastorado. Falleció a la edad de 63 años en 1923  en San Antonio, Texas, Estados Unidos.

Fue contemporáneo de personajes como Basilio Soto, Pablo García Verduzco, Ramón Gardea, Julían Castro y Tarso Reyes, entre otros.

 Sirvió al Señor a través de la Conferencia Fronteriza Mexicana, de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur.

Entre los himnos de Pedro Grado Valdés en los  himnarios evangélicos se encuentran:

–DE PAZ INUNDA MI SENDA

–DESPERTAD, DESPERTAD, OH CRISTIANOS

–OIGO LA VOZ DEL BUEN PASTOR

  Y

–YO ESPERO LA MAÑANA

himno al cual damos paso a su lectura

Yo espero la mañana
de aquel día sin igual,
en que la alegría emana,
y su gozo es eternal.

Esperando, esperando
otra vida sin dolor,
do me den la bienvenida
de Jesús mi Salvador.

Yo espero la victoria,
de la muerte al fin triunfar,
recibir la eterna gloria
y mis sienes coronar.

Yo espero entrar al cielo,
donde reina eterno amor.
Peregrino soy, y anhelo
las moradas del Señor.

Pronto espero unir mi canto
al triunfante y celestial,
y poder cambiar mi llanto
por un canto angelical.