-Gloria a Dios en las alturas
De Juan Bautista Cabrera

1 ¡Gloria a Dios en las alturas! Que mostró su gran amor,
Dándoles a sus criaturas Un potente Salvador.
Con los himnos de los santos, Hagan coro nuestros cantos
De alabanza y gratitud, Por la divinal salud;
Y digamos a una voz: ¡En los cielos gloria a Dios!


2 ¡Gloria a Dios!  La tierra cante. Al gozar de su bondad,
Pues le brinda paz constante, En su buena voluntad.
Toda tribu y lenguas todas al excelso eleven odas,
Por Jesús, Rey Emmanuel, Que les vino de Israel;
Y prorrumpan a una voz: ¡En los cielos gloria a Dios!


3 ¡Gloria a Dios! La iglesia entona, Rota al ver su esclavitud
Por Jesús, que es su corona, Su cabeza y plenitud.
Vigilante siempre vive Y a la lucha se apercibe,
Mientras llega su solaz En la gloria y plena paz;
Donde exclama a una voz: ¡En los cielos gloria a Dios!

Nació en Benisa (Alicante) el 23-4-1837,
y falleció en Madrid  el 18-5-
1916.


Desde su infancia, Juan Bautista Cabrera sentía gran sed espiritual, y a los dieciséis años ingresó a una orden religiosa (Vistió el hábito escolapio el 24-10-
1852 
en S. Joaquín (Valencia) y profesó de solemnes el 19-11-
1853.

Prosiguió sus estudios en Albarracín. Fue ordenado sacerdote el 15-3-1862. Se dedicó a la enseñanza hasta 1863, dominando el griego, hebreo, inglés e italiano.

Dejó la Orden en 1864.

Estudiaba la Biblia en secreto, pues era prohibido en esa época en España.

Huyó a Gibraltar donde recibió a Cristo como Salvador personal,
a su amigo y eterno, como dice el himno que tradujo
 “Cuan Dulce el Nombre de Jesús de John Newton,
 y allí se reunió y organizó cultos con otros refugiados evangélicos.

” Con gran gozo y paz regresó a España para compartir su fe
 por medio de revistas, la predicación y la música”.

Mientras organizaba iglesias, también publicaba himnarios y daba clases de canto. Se estableció en Madrid, donde ocupó importantes cargos de liderazgo en la obra evangélica. Sin embargo, hizo su contribución mayor en el área de la himnodia cristiana, ya que sus himnos han sido de bendición
 para un sin número de creyentes.

Tras la muerte de Isabel II salió de Gibraltar y se presentó ante el General Prim, quien le dijo: «ya puede usted ir con la Biblia debajo del brazo por toda España».

Biblia, que enseñó a las congregaciones que pastoreó en Sevilla y Madrid; rimó en numerosos versos (que hoy cantan millones de evangélicos castellanos parlantes)
 y revisó, con Cipriano Tornos y otros ministros del Evangelio, en 1905.
Unas semanas después de su entrevista con Prim, el 27 de diciembre de 1868, inaugura el primer local de cultos de la Iglesia Evangélica sevillana.

Fundó el periódico quincenal «El cristianismo» y dirigió la revista «La luz».

Fundó, a su vez, un seminario de estudios teológicos.

Fue pastor de la Iglesia del Redentor (Madrid), hoy catedral.”

Cabrera aparece como el compositor o traductor de muchos himnos.

Tradujo los himnos — “Santo, Santo, Santo”, — “Castillo Fuerte”,
 –“Al trono majestuoso”, — “Venid fieles todos”, — “El Señor resucitó”,

— “A Jesucristo ven sin tardar”, –De la iglesia el fundamento
–“Grato es decir la historia”, — “Dulce Oración”
  y –“Firmes  y Adelante”  entre otros, y escribió la letra de —“Nunca Dios mío”,
 —“Suenen dulces himnos”,— “Gloria a Dios en las Alturas”,
— “Amémonos, hermanos”   y –“Supremo Dios”.

–Reformador. Dio origen a la Iglesia Evangélica Reformada Española. (IERE)

Casado con Josefa Latorre, tuvo una numerosa descendencia: Rosa, Fernando, Angel, Juan, Matilde, Magdalena y Pepita.

Su hijo Fernando le sucedió en la presidencia de la IERE( iglesia evangelica reformada española)  y destacó por sus actividades en defensa de la libertad religiosa y organización de los tres primeros Congresos Evangélicos Españoles, como máximo representante de la Alianza Evangélica Española.

Fundó y dirigió el semanario «El Cristianismo» (Sevilla, 1869-1871)
y vio impresos los siguientes libros suyos:– «El celibato forzoso del clero» (1870),
— «Himnario para uso de las Iglesias Evangélicas Españolas» (1871),
— «Liturgia» (1881 y 1883),– «Catecismo de Doctrina Cristiana» (1887),
— «Manual de Controversia Cristiana» (1900),– «Poesías Religiosas y Morales» (1904) y «La Iglesia en España hasta la invasión sarracena» (1914).
–«Canto Memorial», una autobiografía rimada,
apareció un año después de su muerte.