HIMNO: POR LA JUSTICIA DE MI DIOS

AUTOR: EDWARD MOTE

 TRADUCTOR: THOMAS MARTIN WESTRUP

Edward Note nació en Londres en 1797 y falleció en Horsman.

Siendo niño, sus padres eran dueños de una taberna y a menudo le dejaban solo en la calle.

Hablando de estos años de infancia, dijo: «era tan ignorante de todo que ni siquiera sabía que había un Dios«.

Se convirtió a Cristo cuando escuchó la predicación de John Hyatt, un conocido predicador de la época de trasfondo metodista, en la capilla Tottenham Court Road en Londres a los 15 años.

Esa  iglesia  también es  conocida  como el Tabernáculo Whitefield  en  Londres, ya que fue fundada por ese predicador, Y  en  esa  capilla  está  enterrado  Augustus  Toplady,  autor  del  himno “Roca  de  la  Eternidad”.

Edward Mote trabajó como ebanista, dueño de su propio taller, en Londres durante 37 años.

A la edad de 55 años se hizo cargo como pastor en la iglesia bautista Reobot en Horsam, durante 21 años.

Era muy querido por la congregación en Horsam y le ofrecieron el edificio de la iglesia como regalo.

Mote respondió: «no quiero la capilla, sólo quiero el púlpito, y cuando deje de predicar a Cristo, entonces sacadme de en medio«.

cuando murió con 77 años fue enterrado en el patio de la iglesia que pastoreaba.

Fue pastor y escritor de himnos

Escribió más de 100 himnos, publicados en recopilaciones que él mismo hacía con himnos de otros autores.

Narró el origen de este himno en una revista cristiana de Londres, compuesto en 1834 (con 37 años)

«Una mañana me vino a la mente cuando iba a trabajar, escribir un himno sobre la experiencia de la gracia de un cristiano’.

Cuando llegué al taller ya tenía el estribillo.

 Durante el día me vinieron cuatro estrofas completas, y los escribí .

El sábado siguiente me encontré con el hermano King cuando salía de la reunión de Lisle Street. . . me contó que su esposa estaba muy enferma y ​​me pidió que fuese a visitarla.

La mañana siguiente desayuné más pronto que de costumbre y fui a visitar a este matrimonio.

El Sr King me dijo que solían cantar un himno, leer una porción de la escritura y orar juntos antes de ir a la reunión. Buscó su himnario pero no lo encontró en ninguna parte.

Le dije: «tengo unos versos en el bolsillo; si le gustan, podríamos cantarlos”, lo hicimos; y a su esposa le gustaron tanto, que después del culto me pidió, como un favor, que le dejase una copia para ella.

Volví a casa, y junto a la chimenea compuse las dos últimas estrofas, lo copié todo y los llevé a la esposa del Sr King.

Como estos versos habían sido importantes para una mujer tan enferma, creí que podrían ser de bendición para otros, y mandé imprimir mil ejemplares para distribuirlo. Envié uno a la revista spiritual magazine, sin mis iniciales, que lo publicó al poco tiempo.

Por la justicia de mi Dios,

 por la sangre que Jesús vertió,
alcanzo paz, poder, perdón, y cuanto bien me prometió.
Que sólo Cristo salva sé;
Segura base es de mi fe.
Segura base es de mi fe.

Así turbada no veré mi paz, su incomparable don;
aunque él un tiempo oculto esté, me dejará su bendición.
En mí no puede haber jamás
ninguna base real de paz,
ninguna base real de paz.

En la tormenta es mi sostén, el pacto que juró y selló;
Su amor es mi supremo bien, su amor que mi alma redimió;
La Roca Eterna que me da
base única que durará,
base única que durará.

El hermano Rees, de Crown Street, Soho, sacó una edición de himnos en 1836, que contenía este himno.

David Denham lo publicó en 1837 con el nombre de Rees, y otros después como el himnólogo William Bradbury.