Heroes de la fe – Programa 2 – Enoc

Heroes de la fe – Programa 2 – Enoc

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Fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.

ENOC: EL HOMBRE QUE CAMINÓ CON DIOS

El nombre Enoc puede tener el significado de dedicado, consagrado, o iniciado. Vivió una vida digna delante de Dios. Enoc fue un caso especial en su época. “Desapareció” sin sufrir la muerte.

Nos dice la Biblia que Enoc caminó con Dios. Tenía 65 años cuando le nació su primer hijo, Matusalén. Decidió ser un buen ejemplo para sus hijos así que los siguientes 300 años de su vida se dedicó a andar con Dios para lograrlo.

Según el relato Bíblico solamente Enoc y más tarde su bisnieto Noé fueron los patriarcas que caminaron con Dios. Enoc era amigo de Dios. Es muy difícil que dos personas puedan caminar juntos 300 años a menos que tengan muchos intereses y labores en común.

El mayor interés de Enoc era agradar a Dios. Enoc fue diferente a los hombres de su época. El se apartó de la conducta y estilo de vida de sus contemporáneos para caminar de acuerdo con Dios.

Ser diferente, caminar con Dios exige una toma de conciencia y un compromiso con dios y consigo mismo. La amistad con Dios significa enemistad con el mundo. No solamente fue diferente a la gente de su día, también los confrontó con un llamado al arrepentimiento y denunció sus malos caminos.

En Judas 14 al 16 contiene un resumen de su elocuente mensaje profético exigiendo el retorno a Dios y señalando a los pecadores el juicio de Dios.

De éstos también profetizó Enoc,séptimo desde Adán, diciendo: he aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.

Enoc se dio cuenta de que para poder agradar a Dios había que caminar con él. Lo intentó y lo logró. Más tarde el escritor del libro a los Hebreos nos explicará que fue posible por causa de su fe.

Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.

Enoc disfrutó la experiencia de haber sido invitado por el Señor a estar con él sin los servicios dolorosos de la muerte. Solamente dos amigos de Dios, en toda la historia de la humanidad, han tenido la misma invitación: Enoc y Elías. ¡Qué privilegios provee el genuino caminar con Dios!

Al llegar a Enoc, enfatizamos el camino de la fe. Si usted, estimado oyente, viene a Dios por medio de Cristo, entonces tendrá que caminar, vivir con él. Es aquí donde el camino del creyente se convierte en un elemento importante.

«por la fe Enoc fue trasladado al cielo para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo trasladó Dios; y antes que fuera trasladado, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.»

Encontramos a Enoc mencionado por primera vez en el capítulo 5 de génesis. Dice el primer versículo de este capítulo: «este es el libro de los descendientes de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo».

Se nos dice que Adán vivió 130 años y engendró a un hijo, llamado Set. Después murió y Set engendró a un hijo, después de lo cual, él también murió. Esta sucesión de eventos nos recuerda la frase del apóstol Pablo en 1 corintios 15, «en Adán todos mueren».

Y ésa es la forma en que este proceso ha venido ocurriendo por un período de tiempo enormemente largo. El quinto capítulo de Génesis es simplemente como caminar a través de un cementerio e ir leyendo lo que está escrito en las lápidas. Se convierte en un paseo monótono, pero constituye la triste historia de la humanidad hasta el día de hoy. Es como una película de la hora actual en que vivimos. El guion de la vida no ha cambiado en estos aspectos. El ser humano aún continúa muriendo. Las expectativas de vida se han prolongado, pero, ¿qué importancia tiene vivir unos años más cuando uno los compara con mil años, o incluso con la eternidad?

Pero en Génesis 5:19-24, leemos lo siguiente sobre Enoc: «después que engendró a Enoc, Jared vivió ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Así, todos los días de Jared fueron novecientos sesenta y dos años, y murió. Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Después que engendró a Matusalén, caminó Enoc con Dios trescientos años, y engendró hijos e hijas. Así, todos los días de Enoc fueron trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque lo llevó Dios».
Esta fue, pues, la historia de Enoc.

Se nos dice que aquellos patriarcas engendraron hijos e hijas, pero no se nos dice nada más sobre ellos. Sólo uno de los hijos fue destacado en este relato: Enoc, el hijo de Jared. Enoc vivió 65 años y engendró a un hijo llamado Matusalén. Dice el texto que «después que engendró a Matusalén, caminó Enoc con Dios».

No sabemos lo que hizo antes de engendrar a Matusalén, el relato no nos lo aclara. Simplemente dice que caminó con Dios después que engendró a Matusalén.

Siempre nos hemos imaginado a Matusalén como un hombre muy anciano, con una larga barba. Pero en aquel momento era simplemente un niño pequeño y cuando su padre, Enoc un día lo miró, fue consciente de su responsabilidad y ese sentimiento cambió su vida.

Y comenzó a caminar, a vivir con Dios. Estimado oyente, si la presencia de un hijo en su hogar no cambia su estilo de vida, nada lo conseguirá. Incluso los sermones de un predicador no podrán decir mucho que le afecte personalmente. Pero estos pequeños tienen una manera de recordarnos a Dios, aunque sean incapaces de pronunciar una sola palabra. Llegan a este mundo, se hacen presentes en nuestra vida y muestran una vitalidad tal que, de una forma u otra, nos transmiten un mensaje de Dios.

Con toda seguridad, esto fue lo que hizo Matusalén por su padre Enoc, y entonces su estilo de vida cambió. El relato histórico nos dice que después de Matusalén, Enoc tuvo otros hijos, pero no nos dice que murió.
«caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque lo llevó Dios».

Así que en Enoc vemos el camino de la fe. «Por la fe Enoc fue trasladado al cielo para no ver muerte…Y antes de que fuera trasladado, tuvo testimonio de haber agradado a Dios».

Su vida agradó a dios porque vivió por la fe, no por normas y reglas. Creyó en Dios y caminó por la vida de una forma en que complació a Dios. Entonces Dios lo tomó. Enoc no murió, sino que fue trasladado. Esta fue la primera vez que la biblia registró que un ser humano fue arrebatado fuera de este mundo.

Fue removido de la escena de esta tierra y trasladado al cielo. Hay quienes opinan que la iglesia debe pasar a través del período de la gran tribulación, y han utilizado a Noé como un ejemplo.

Pero Noé no representa a la iglesia, sino a aquellos que estén en el mundo, que serán salvos durante la gran tribulación y que serán guardados por Dios.

Dios le dijo a la iglesia de Filadelfia en Apocalipsis 3:10: «por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero para probar a los que habitan sobre la tierra».

Ahora, ¿cuál será esa hora en la que él va a probar al mundo entero? La única mencionada en la Biblia es el período de la gran tribulación. Esa gran multitud de judíos y no judíos será protegida, y Noé los representó.

Enoc fue el hombre que representó a la iglesia. Él no tuvo que pasar por el diluvio, porque fue removido de la tierra. Él no estuvo en el arca. Dios pudo haberlo colocado en el arca pero no lo hizo. Él pudo haber guardado a Enoc en un lugar seguro durante el diluvio, pero en lugar de hacerlo así, lo trasladó fuera de esta tierra. Y esto es lo que Dios va a hacer con la iglesia, volviendo a Hebreos, en el versículo 5 dice que Enoc fue trasladado, es decir, transportado. Él fue trasladado de una esfera de vida a otra.

En cierta ocasión una madre le preguntó a su hija ¿qué había aprendido en la escuela dominical?, ella respondió: «la maestra nos relató la vida de Enoc».

«Enoc vivió hace mucho tiempo y Dios venía a verlo cada tarde y le decía:
«Enoc, ¿quieres salir a caminar conmigo?»
Y Enoc respondía:
«sí, me gustaría caminar contigo así fue que Dios iba a la casa de Enoc todos los días, y salía a caminar con Dios.

Cierto día llegó Dios y le dijo:
«Enoc, en el día de hoy tengamos una caminata bastante larga porque quiero conversar contigo».
Entonces caminaron, y caminaron, y caminaron; y por fin se hizo bastante tarde.
Entonces Enoc dijo: «bueno, se está haciendo tarde y nos hemos alejado bastante de mi casa; sería mejor que regresemos».
Y Dios le dijo: «Enoc, tú estás más cerca de mi casa que de la tuya, Así es que ven, vayamos a mi casa». De modo que, Enoc fue a la casa de Dios.

Estimado oyente, esta sencilla historia nos ilustra lo que sucederá algún día con la iglesia. La iglesia, es decir, el cuerpo de los verdaderos creyentes, caminando con Dios de la misma manera en que lo hizo Enoc, algún día se irá a su hogar definitivo con Dios cuando el Señor venga a buscarla.

El apóstol Pablo escribió en su primera carta a los Tesalonicenses, capítulo 4, versículo 17,

«el Señor mismo con voz de mando, con voz de Arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor».

Volviendo a nuestro capítulo 11 de Hebreos, leamos el versículo 6:

«pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.»

«sin fe es imposible agradar a Dios»

Enoc agradó a Dios.
¿cómo lo logró? Por medio de la fe.

Estimado oyente, a menos que usted esté dispuesto a venir a Dios de la manera en que él lo ha establecido y crea en él, es imposible que usted pueda complacer a Dios.

Continúa diciendo este versículo: «porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan».

En esta carta a los Hebreos se habla mucho sobre recompensas, y esto se debe a el énfasis recae sobre la vida cristiana.

A la luz del hecho de que tenemos a un salvador viviente allí arriba que está a favor nuestro, hay una recompensa por vivir la vida cristiana. Pero la salvación no es una recompensa, sino un don gratuito. Usted y yo trabajamos para recibir un reconocimiento, pero no para obtener la salvación.

La salvación nos viene por la fe, y después, el sendero de la vida del cristiano también ha de vivirse por la fe.  No olvidemos que Enoc caminó con Dios por la fe.

Estimado oyente, hemos llegado al final de nuestro programa de hoy.

Continuamos sugiriéndole que lea los versículos siguientes de este capítulo 11 para recordar estos personajes bíblicos que nos hacen sentir la verdadera importancia de la fe en nuestra relación con Dios, para una vida fructífera y que le agrade a él aquí en la tierra.