Charlie Sifford es un nombre importante en el deporte. Fue el primer jugador afroamericano en jugar en la Asociación de Golfistas Profesionales, en un deporte que, hasta 1961, tenía una cláusula que prohibía la participación de personas de color. Sifford soportó la injusticia y el acoso racial, y se ganó su puesto en el nivel más alto del juego: ganó dos torneos y, en 2004, fue el primer afroamericano en entrar en el Salón de la Fama del Golf Mundial. Charlie Sifford abrió la puerta para los jugadores de golf de todas las etnias.
Abrir puertas también es una temática central en la misión del evangelio. Jesús dijo: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:19-20).
La palabra naciones (v. 19) viene del vocablo griego etnos, en el que se basa la palabra étnico. En otras palabras: «Id y haced discípulos a todas las etnias». La obra de Jesús en la cruz abrió el camino al Padre para todos.
Ahora, tenemos el privilegio de abrir la puerta para otros que jamás soñaron que serían bienvenidos en la casa y la familia de Dios.