Tiempos de refrigero.

Tiempos de refrigero.

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Pensamientos cristianos , en Radio Luz a las Naciones,

TIEMPOS DE REFRIGERIO

      «Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,» (Hch. 3:19).

Cuántas veces en la vida anhelamos estos tiempos, miramos a nuestro alrededor y el sentimiento de falta de aire fresco se hace insoportable.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Dónde perdimos el camino, si es que lo rendimos? Preguntas que ametrallan nuestro ánimo mientras la sensación de fatiga angustia nuestra existencia, pero la realidad es esa; que miremos para donde miremos en nuestra vida, la sensación que percibimos es de que nos falta el aire.

¿Te has sentido así alguna vez? ¿Has experimentado esa sensación de asfixia espiritual? ¿Se puede encontrar un respiro? ¿Hay algún método para que nuestro espíritu se alivie en tales circunstancias? La respuesta existe y tiene un nombre y un tiempo y un lugar. Jesucristo es el nombre, el tiempo es hoy y el lugar es tu corazón, esa es la combinación que refrescará tu alma, y traerá ese refrigerio que tu vida necesita.

Cuánto de nuestro lastre espiritual se debe a malas decisiones, a momentos de debilidad o ignorancia. Cuánta de esa asfixia en la que nuestra alma se marchita se originó en nuestro altivo corazón. Pero Dios tiene más misericordia que altivez nuestro corazón.

Por lo que cuando nos acercamos a Dios a través de Jesucristo, cuando ese Nombre que sobre todo nombre nos fue dado para perdón de nuestros pecados se hace real en nuestras vidas, es entonces que encontramos tiempos de fresco refrigerio, tiempos en los que nuestra angustiosa sensación de asfixia se ve apagada por esos ríos de agua viva que manan de nuestro corazón.

Sí amigo mío, hoy es el día en el que esos días de refrigerio pueden comenzar a hacerse realidad. Hoy tú vida puede comenzar a sentir ese soplo de aire fresco que avive tu alma, hoy es el día de salvación, hoy Dios te está brindando de nuevo la oportunidad de abrazar la cruz y ser limpio de tus pecados, ¿Qué vas a hacer? ¿Seguir angustiando te por el peso de tu vida, o recibir el perdón que desde el cielo se te está ofreciendo?
Dios conoce tu necesidad, Él sabe de tu angustia ¿Crees que tus problemas son ignorados por Dios?

Te invito a detenerte por un momento en tu monótono caminar y dedicar un tiempo a conversar con tu creador, dedicar un tiempo a abrirle tu corazón a Jesucristo, a meditar en el sacrificio de la cruz, y a sincerarte con Cristo.
Te invito a recibir ese soplo de aire fresco ese refrigerio, te invito a ser libre de el peso de tu pecado. ¿Cómo? Pídele a Dios que traiga a tu vida un arrepentimiento sincero, que te muestre tu condición ante su Persona. Y si ya lo recibiste, si ya eres uno de los redimidos, entonces te invito a renovar